¿Sabes? Cuando me pasan este tipo de cosas, es cuando realmente quiero que estés conmigo. Para desahogarme, gritar que estoy hasta los cojones, tirar cosas al suelo, o romper algo. Pero siempre contigo al lado. Entro en una espiral ficticia que acaba en un ocaso que no tiene ni un principio ni un final. Los finales no existen, seguirán detrás de ti, con recuerdos, fotos, nombres, lo que sea.
Que cuando la soledad te inunde pienses en mi, en esas pequeñas broncas, en esos bancos de la puñetera catedral, y en esas pipas interminables que se acababan. Como se acabó todo.
Pero al fin y al cabo, siempre serás el mejor.
16.