Mis sábanas, mi piel, mi boca, no tienen tu aroma.
Lo siento si empiezo a ser egoísta, pero es que te quiero tanto que necesito decirte que no puedo verte lejos, y si te da por irte de mi vida volveré a ser ese obstáculo, y si te ahogas seré tu oxígeno, y si te olvidas de mí, prometo ser los recuerdos de lo que un día fue. Que si caminas me convertiré en sendero, si no sintieras lo mismo, te obligaría, y si fueras de otra, te robaría. Te lo juro.