Me tomo un café con tu ausencia y le enciendo un cigarro a la nostalgia. Le doy un beso en el cuello a tu espacio vacío. Realmente no estoy tan sola,
¿quién te dijo que te fuiste?
21 de febrero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario